Palacio Medici-Riccardi fue comisionado, en 1444, por Cosme el Viejo a Michelozzo, que, inspirándose en Leon Battista Alberti, hizo un edificio austero y sobrio. La imponente mole cúbica y la elegante fachada, con su almohadillado gradual, para dar esbeltez, y las ventanas ojivales con arcos se convirtieron en el prototipo oficial de la arquitectura civil renacentista y el símbolo de la potencia política de los Médicis. El edificio fue la residencia de esta familia durante unos cien años, hasta que, en 1659, pasó a ser propiedad de la familia Riccardi, que le hizo reformas barrocas.
En 1814, los Riccardi vendieron el palacio al Estado y, desde 1874, es propiedad de la provincia. Actualmente, es la sede del consejo provincial, de la residencia del prefecto y del importante Museo de Palacio Medici-Riccardi. Dentro del palacio-museo, hay que visitar, además de los dos patios, la Capilla de los Reyes Magos y la Galería. La primera tiene los frescos, por voluntad de Cosme el Viejo, de Benozzo Bozzoli, que pintó el tema de la cabalgata de los reyes magos en tres niveles, retratando en las representaciones a Lorenzo el Magnífico y a Giuliano, para recordar el papel fundamental de la familia Médicis en la vida de Florencia.
La galería del primer piso, comisionada por la familia Riccardi, es uno de los pocos ejemplos de barroco florentino: tiene una bóveda del siglo XIV decorada por Luca Giordano, que pintó la Apoteosis de la familia Médicis. Además, el palacio tiene en sus bodegas un museo de mármoles romanos, con esculturas y material de lápidas.